En el modelo de evaluación tradicional de enfoque descriptivo-clasificatorio se plantea un problema, en cuyo contexto intervienen condiciones históricas y actuales del sujeto, tanto sociales como biológicas; se requiere la clasificación, la formulación causal del problema motivo de análisis, además de la valoración de la intervención del psicólogo y/o especialistas multidisciplinarios; en este enfoque, el objetivo de la evaluación es transmitir la información diagnóstica, a través de lo cual se orienta el caso (Garaigordobil (1998)
La relación
diagnóstico-tratamiento es indirecta; centra su atención en la descripción,
clasificación y/o predicción de la conducta, mediante un modelo psicométrico,
psicoanalítico, médico-psiquiátrico; basado en metodologías correlacionales.
Pretende evaluar rasgos o variables intrapsíquicas.
En la sistematización del
modelo de evaluación tradicional, se describen un número diferentes de pasos
según el autor, Rodríguez-González ordena las fases en seis tiempos,
Información preliminar, elaboración de hipótesis, diseño de la evaluación, aplicación y corrección de los instrumentos y
técnicas para obtener la información, interpretación y procesamiento de
datos, concluyendo con la comunicación
de resultados, los cuales deben incluir, recomendaciones además de las
conclusiones.
El sistema de
Forns describe tres fases que comprenden
diferentes momentos: a) fase de determinación de las bases de la exploración;
incluye el planteamiento del problema, búsqueda selectiva de la información,
formulación de hipótesis diagnóstica y el proyecto de exploración; b)
fase de exploración, que incluye la valoración del estado motivacional
del individuo, valoración de las condiciones situacionales que condicionen los
datos obtenidos, la aplicación de pruebas
y el análisis de datos.
Por su parte, Fernández- Ballesteros integra el modelo en 4 fases, las cuales
incluyen la recogida de la información, formulación de hipótesis, contrastación
inicial y resultados .
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